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domingo, 10 de enero de 2021

Interrupción del Embarazo: Inicio

 

Clínica aborto Buenos Aires: Donde puedo abortar en argentina?

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viernes, 24 de mayo de 2019

Aborto en Argentina: "La postura de la Iglesia católica es un suicidio", Juan Solanas, director de "Que sea ley"

Aborto en Argentina: "La postura de la Iglesia católica es un suicidio", Juan Solanas, director de "Que sea ley" Lucía Blasco BBC News Mundo 9 horas Comparte esta actualización en Facebook Comparte esta actualización en Messenger Comparte esta actualización en Twitter Comparte esta actualización en Email Compartir Derechos de autor de la imagenLOIC VENANCE/GETTY IMAGES Image caption Solanas dice que siente "bronca y vergüenza" de que el aborto no sea legal, seguro y gratuito en Argentina. "Yo nunca hablé, nunca dije nada. Pero lo que yo pasé no me gustaría que lo pasara nadie porque es feo llegar a un hospital con dolor abdominal y que te despiertes rodeada de policías mirándote tus partes íntimas con el apoyo de los médicos. Y que termines presa por un aborto", dice Belén entre sollozos. "Hasta el día de hoy no voy a un hospital porque me da miedo. Si me duele algo, me aguanto. Pero a cada senador, a cada diputado que se negó a votar por la ley del aborto, [le diría] que se entere un poquito más por lo que pasan las mujeres. Porque ellos no saben por todo lo que pasamos. No saben lo que yo pasé en ese hospital", cuenta sin poder contener ya las lágrimas. Belén tuvo un aborto espontáneo. No sabía que estaba embarazada cuando llegó al hospital aquejada de un fuerte dolor de barriga. Allí le dijeron que encontraron un feto muerto. Y aunque éste nunca apareció, la acusaron de homicidio y la condenaron a siete años de prisión. Su testimonio es uno de los relatos que recoge el productor y director argentino Juan Solanas en su documental "Que sea ley", que presentó el sábado en el festival de Cannes acompañado de una marcha de pañuelos verdes, la campaña a favor del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. La marcha de pañuelos verdes en pro del aborto que inundó la alfombra roja de Cannes El filme aborda las complejidades sobre los abortos clandestinos en Argentina y la lucha de la marea verde por el "aborto legal, seguro y gratuito". El proyecto de ley fracasó en 2018, pero será presentado de nuevo -por octava vez- el próximo 28 de mayo. Saltar las recomendaciones Quizás también te interese 4 centroamericanos que hicieron historia en EE.UU. (sin olvidarse de su región) Cómo las mujeres se volvieron las protagonistas de "Game of Thrones" La inspiradora historia de Miguel Ángel Bezos, refugiado cubano en Estados Unidos y padre del fundador de Amazon "Estaba al lado de 19 cadáveres y con nueve tiros en el cuerpo": cómo sobreviví a una masacre en la ciudad más peligrosa del mundo Fin de las recomendaciones. Solanas recorrió el país para juntar voces muy distintas. Una de ellas es la de la activista Norma Cuevas, la madre de Ana María Acevedo, un icono de la lucha por el aborto legal en Argentina. Su hija de 20 años tenía cáncer y cuatro hijos. Estaba embarazada de dos semanas, pero para preservar el feto los médicos decidieron no tratarla. "Nunca le dieron la oportunidad de vivir. Queremos hacer justicia (...). La asesinaron, no tuvo ni un tratamiento. Y cuando le hicieron la cesárea ya no aguantaba más. La ataron de pies y manos, y así falleció, como una condenada", explica Cuevas en el largometraje. Derechos de autor de la imagenALBERTO PIZZOLI/GETTY IMAGES Image caption La activista pro-elección Norma Noemí Cuevas (centro) muestra una foto de su hija, Ana María Acevedo, que murió hace 12 años. A la izquierda, Juan Solanas, en Cannes. Solanas habló con activistas, feministas y con mujeres que abortaron clandestinamente, pero también con sacerdotes a favor del derecho al aborto y con representantes de Católicas por el Derecho a Decidir y otros "católicos disidentes", como explica el director. A continuación, su entrevista con BBC Mundo. Florencia cuenta cómo las enfermeras le ignoraban en la sala de espera del hospital por haber abortado clandestinamente mientras ella "lloraba del dolor". Lu, quien fue violada por su padrastro, dice que se hubiera quitado la vida de no haber abortado. A Belén le da pánico ir al hospital. Son testimonios muy duros... Y son la norma. Filmé decenas y decenas de testimonios y son siempre así. Hay frases que les dicen a estas pobres mujeres que son casi las mismas. Desgraciadamente, es una foto de lo que vive una mujer que pasa a través de un aborto clandestino en Argentina, pero que se repite en el mundo entero. Me contaba hace unos días una mujer, la presidenta del Planning Familiar Francés [una asociación feminista] que es como la Francia de antes del aborto, de antes de 1974. Me dijo que a una amiga de ella le hicieron el aborto en una cocina, que se infectó, terminó en un hospital y le negaron ponerle anestesia. Le dijeron: "Vos gozaste, ¡ahora te jodés!", lo mismo que 45 años después nos cuenta esa chica de Jujuy (Florencia). ¿Buscabas la empatía? Por supuesto que lo que yo quiero es generar empatía, pero empatía por justicia. Es simplemente lo que pasa y la película está para informar. Mi intención era la de mostrar la realidad. La de no hacer un panfleto, que no lo es. Quise ser justo y transparente con la realidad. Derechos de autor de la imagenTHE PR FACTORY Image caption "No me quisieron poner ningún calmante para el dolor. Sentía que me moría en cualquier momento", relata Florencia, de Jujuy. A mucha gente le incomoda el tema. Dicen: "¡Uy, qué tema! ¡Uy, yo no sé qué pensar!" o "¡matan a bebés!". Y bueno, entonces la película está para dar los instrumentos para que alguien se haga su opinión. Y las únicas que están habilitadas para hablar son las que lo viven, las víctimas. Es duro, por supuesto que es duro. Pero es necesario porque es una realidad que pasa. Hay que mostrarlo. Muestras muy bien la polarización de la marea verde (a favor) y la ola celeste (en contra). Pero también recoges algunos puntos de vista más moderados, como el de los católicos a favor del derecho de la mujer a decidir. ¿Ves posible una reconciliación en esta situación polarizada? Yo creo que sí. Pero dejemos a los fanáticos de lado, porque un fanático es impermeable a cualquier cosa. Yo me los crucé. Me pasé ocho meses filmando esta película y mucha gente que me conoce me preguntaba "¿qué estás haciendo?". Yo les contaba y veía carita incómoda muchas veces. Carita de: "¡Uf! ¿Por qué le pregunté eso? Mirá lo que me acaba de responder". Entonces, cuando podía, hablaba. Y les preguntaba que por qué tanta incomodidad. Muchas veces después de hablar con ellos cambiaban de opinión. Y no porque los hipnotizara, sino porque les contaba la realidad. A mí me parece que el mundo está lleno de gente de buena voluntad, seres humanos con corazón que, como les incomoda el tema, no se quieren informar. Yo lo que les propongo es que se informen para que después puedan construirse su opinión. Lee sobre el aborto en Argentina: "Los que están en contra del aborto dicen que son 'provida' y dejan a todos los que están a favor en el lugar de la muerte o del asesinato" 4 claves que explican por qué ganó el rechazo a la nueva ley del aborto en Argentina Aborto en Argentina: estas son las mujeres que tomaron las calles "Mi hija me está enseñando a no ser machista" Pero hay mucha gente que está malinformada o que prefiere no informarse. Si yo soy de una familia muy católica y muy creyente, ya está, no me hace falta que me informen porque está mal y listo. La película muestra las consecuencias de esta posición y también los matices de la realidad. Porque cuando uno lo lleva todo a algo binario, blanco o negro, no permite entender la complejidad de la realidad. Derechos de autor de la imagenTHE PR FACTORY Image caption Solanas también muestra en el documental las manifestaciones del movimiento "provida" de grupos evangélicos y católicos. Se trata de comprender las consecuencias de una frase como la que dicen de "salvar a las dos vidas" o "aspiremos a más", ¿qué quiere decir eso? Seguro que algún comunicador brillante tiró esa frase. Invito al público a que comparen esa frase con la realidad. Y después, que ellos opinen. Yo también estoy por la vida, ¿quién no está por la vida? Los "pañuelos celestes" tienen un fuerte apoyo de la Iglesia católica. Sin embargo, la Unidad Provida (una red antiabortista de más de 150 organizaciones en Argentina) dice que "defender la vida no es una cuestión religiosa", ¿tú qué opinas? Me llama la atención esa energía suprema de la Iglesia como un debate sagrado contra estas mujeres que abortan. En cambio, en los chicos abusados, cuyas vidas son destrozadas, no ponen tanta energía. Hay una doble moral que da asco. Pero está muy presente. Y Argentina es el país del Papa. Yo creo que hubo un combate precisamente fuerte, como un símbolo: que Argentina no caiga. Yo no entiendo este empecinamiento anacrónico que tiene la Iglesia católica, esta postura ante el aborto. No lo entiendo. Me parece hasta un suicidio de la Iglesia. Es un empecinamiento absurdo. Pero empieza a haber cada vez más -y en la película se ven muchos- católicos creyentes disidentes. De hecho, una de las organizaciones más potentes dentro de la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es Católicas por el Derecho a Decidir. Hace 25 años que existe y está en toda Latinoamérica. Getty Images El sentido de la historia es que el aborto sea legal en todo el mundo Yo vengo de una familia católica. Mi abuelo era ultradevoto. A mí me parece que los valores de la Iglesia católica, como los de la mayoría de las religiones, son valores humanistas, universales. Pero esto es una especie de capricho. El sentido de la historia es que el aborto sea legal en todo el mundo. Es un tema de salud pública. Es algo que tendría que estar garantizado como un mínimo zócalo de los derechos humanos. Mueren mujeres, mueren seres humanos, ¿qué es más importante que eso? ¿Qué papel crees que deberían jugar los hombres en ese debate? Es que yo voy más allá de eso. Es un debate que implica a todo ser humano de buena voluntad, a toda cabeza pensante, sea hombre o mujer. Estamos viviendo en una época de postgénero. En Argentina, de hecho -miren qué loco- uno de los primeros países en aprobar el matrimonio igualitario, uno puede cambiar de género muy fácilmente. Hay una ley que lo permite. Uno va a la documentación nacional y se cambia de género si se siente hombre o mujer, poco importa el aparato genial que tenga. Derechos de autor de la imagenMIGUEL ROJO/GETTY IMAGES Image caption Juan Solanas vive en Francia, donde su padre, también cineasta, se exilió durante el régimen de la última dictadura militar argentina. Sí que, por supuesto, los cuerpos con útero, por llamarlos de una manera, que pasan por el embarazo y arriesgan su vida, son los primeros en la línea. Pero después toda persona de buena voluntad, del país que sea, que quiera apoyar la causa ¡bienvenida sea! Yo creo en la igualdad de género, en la igualdad entre países, entre pobres y ricos... Yo adhiero al feminismo porque adhiero a la igualdad. Es así de fácil para mí. Y no me pregunto si soy hombre o mujer, ¿yo qué sé? Soy lo que soy. Me parece que esa discusión es un poco antigua. Hay que invitar a cualquier ser pensante a luchar por un mundo mejor. Y esto es parte de esa lucha. En "Nordeste" (2005), tu primer largometraje, incluiste un aborto en la trama (y en cámara). 13 años más tarde filmas la lucha por el aborto legal en Argentina. ¿Por qué la recurrencia? Yo crecí en Francia. Mis padres se exiliaron y llegué con 11 años. Crecí en un país laico donde el aborto estaba permitido y con el lema "Liberté, Égalité, Fraternité" (libertad, igualdad, fraternidad), que me va muy bien a mí eso [ríe]. Me siento muy cómodo con eso, me parece que lo resume todo. Entonces, yo no sabía que en Argentina el aborto era prohibido porque de chico crecí en este país y pensaba muy naifmente que el mundo era así. A comienzos del 2000, estando en Argentina, en una conversación me entero de que el aborto está prohibido. Fue como un shock para mí. De hecho, me reí porque pensé que era un chiste. Pero cuando vi las caras me di cuenta que no lo era. No me entraba en la cabeza. Me dio una mezcla de bronca y vergüenza. En un país como Argentina, avanzado en tantas cosas, me parece un defecto del sistema, un nudo insólito. Y me molestó. Es un tema que me jode mucho. ¿Qué es lo que más te molesta? Yo siento que en sociedades como en España, Francia o Italia, poco a poco hay voces que empiezan a cuestionar ese derecho adquirido (el de abortar legalmente) hace más de 40 años. Ni qué hablar de Estados Unidos con lo que está haciendo Donald Trump, que es un demente y nombró a dos nuevos jueces en la Corte Suprema para garantizarse la mayoría antiaborto. Un delirio. Alabama aprueba la ley del aborto más restrictiva de EE.UU.: ¿cómo puede esto llevar a que se vuelva a penalizar la interrupción del embarazo en el país? Y si hablamos de Brasil con (Jair) Bolsonaro eso es una pesadilla que no sé cómo va a terminar. Derechos de autor de la imagenTHE PR FACTORY Image caption El movimiento abortista en Argentina está liderado por jóvenes, dice Solanas. Estamos viviendo una época muy rara. Yo lo veo como un eructo de una parte de la sociedad occidental reaccionaria que no se banca que las mujeres accedan a la igualdad real. Ahora en el mundo parece haber de vuelta una ola que yo la llamaría reaccionaria porque reacciona a esta cuarta ola feminista que está poco a poco acercándose a la igualdad, aunque falta mucho. Es una ola que viene con mucho ímpetu. Dices que falta mucho, pero al final de tu documental escribes: "Será ley". Sí, será ley. Yo lo voy a ver con mis ojos. Y mi hija, que tiene 10 años, lo va a ver con sus ojos siendo joven. Va a ser ley. Ya la sociedad argentina lo aceptó. Hasta hace unos años, era tabú hablar del tema. Ahora no. Y las jóvenes vienen ya con otra cabeza. No nos olvidemos de que en Argentina se empieza a votar a los 16 años. Uno ve las manifestaciones llenas, pero llenas, de chicas de 12, 13, 14 años que están a full y muy informadas. Me da que hablás con ellas y la tienen muy clara. Por eso que da mucha bronca. Porque esto va a ser ley, pero en el mientras tanto siguen muriendo mujeres. Y son torturadas. Porque cuando te niegan una anestesia, eso se llama tortura. Cuando te dejan en un pasillo 10 ó 12 horas a esperar a que te intervengan cuando vos tenés una septicemia y lo más probable es que te mueras, es un asesinato. Que esto siga pasando con ese nivel de crueldad en el mientras tanto, como un capricho, me da mucha bronca. Pero va a ser ley. No les quepa la menor duda. Puedes ver aquí el tráiler del documental:

miércoles, 7 de noviembre de 2018

¿Conocen una Clínica de aborto en Buenos Aires? | Yahoo Respuestas

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miércoles, 24 de octubre de 2018

Chile, dónde abortar seguro en Argentina?

Cómo desafían las mujeres chilenas la prohibición de abortar Constanza Hola Chamy BBC Mundo 7 enero 2015 A pesar de ser ilegal en todas sus formas, se calcula que en Chile se realizan más de 100.000 abortos al año. La presidenta de Chile Michelle Bachelet envió el sábado un polémico proyecto de ley al Congreso, que busca despenalizar la interrupción del embarazo en casos de riesgo de vida de la madre, inviabilidad del feto y cuando sea resultado de una violación. "Se trata de una situación difícil que debemos enfrentar como país maduro y la normativa vigente no responde al trato digno que el Estado debe otorgar a sus ciudadanas", dijo la mandataria al enviar el documento al Congreso para que sea deliberado y votado. Chile es uno de los siete países en el mundo donde el aborto está penalizado en todas sus formas. Sin embargo, esto no ha impedido que muchas mujeres interrumpan sus embarazos. BBC Mundo investigó cómo es abortar en Chile. En la clandestinidad Hace 20 años, Yasna Lewin abortó. No fue una decisión fácil. A la carga emocional debió sumarle un factor aún más complejo: la clandestinidad. En Chile, país donde vive, el aborto era –y sigue siendo- ilegal en cualquier circunstancia. Pero el riesgo de terminar en la cárcel no logra detener a muchas de las chilenas que consideran el aborto como su derecho. Las mujeres en Chile abortan bajo las más diversas condiciones Lidia Casas, abogada investigadora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales. "Las mujeres en Chile abortan bajo las más diversas condiciones", le explica a BBC Mundo Lidia Casas, abogada investigadora del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales (UDP), autora de "La penalización del aborto como una violación a los Derechos Humanos de las mujeres", una de las investigaciones más completas y recientes sobre el tema en Chile. "El aborto está cruzado fuertemente por la clase social a la que una mujer pertenece, desde métodos rudimentarios hasta centros asistenciales mucho más sofisticados, con mujeres que se autogestionan el aborto con (el medicamento) misoprostol y otras que viajan al extranjero". Y algunos estudios estiman que la cifra anual puede superar los 100.000 abortos, incluso cuando abortar en Chile no es fácil ni barato y, como actividad clandestina, conlleva riesgos a la salud que pueden implicar hemorragias, histerectomías y hasta la muerte de la madre. Evolución histórica Existen sólo siete países en el mundo que penalizan la interrupción del embarazo bajo cualquier circunstancia: Vaticano, Malta, El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Chile. Pero el actual gobierno chileno espera sacarlo de la lista. Derechos de autor de la imagenGETTY Image caption El aborto terapéutico fue una de las promesas de campaña de Michelle Bachelet. El proyecto fue enviado el sábado al Congreso. Chile permitió el aborto terapéutico hasta 1989. Una de las últimas medidas del gobierno de Augusto Pinochet fue su prohibición total. A mediados de los 90, Lewin acudió a una clínica privada de la capital chilena. Se sometió a un legrado -o raspado- que le costó unos US$1.750, unos US$2.800 actuales. "En el caso de las que tenemos recursos podemos resolver la situación en un marco de clandestinidad, pero con seguridad. En cambio, quienes no tienen los recursos se ven obligadas a someterse a situaciones bien inhumanas, a veces con daños a su integridad", le dice Lewin a BBC Mundo. Lea también: La ministra que causó una tormenta en redes sociales por denunciar abortos de la clase alta chilena En el caso de las que tenemos recursos podemos resolver la situación en un marco de clandestinidad, pero con seguridad. En cambio, quienes no tienen los recursos se ven obligadas a someterse a situaciones bien inhumanas, a veces con daños a su integridad Yasna Lewin Hace dos décadas las opciones quirúrgicas eran las más utilizadas por las mujeres de clase media y alta. Hoy, sin embargo, eso ha cambiado. Luego de denuncias públicas en la prensa que derivaron en el encarcelamiento de mujeres y médicos, muchos dejaron de practicarlos. Lewin y Casas coinciden en que hoy es difícil encontrar clínicas y hospitales donde se pueda abortar de manera segura y sanitariamente confiable. Varias mujeres con recursos, que interrumpen su embarazo de manera clínica -generalmente pasadas las 12 semanas de gestación-, viajan a países donde está permitido, como Uruguay, Cuba y Estados Unidos. Prefieren salir del país para no correr el riesgo de ser capturadas. Para las mujeres de escasos recursos acceder aun aborto seguro era -y aún es- más complicado. Generalmente, acudían a "parteros", personas dedicadas a interrumpir embarazos utilizando métodos como sondas o lavados uterinos con detergente. Ahora tienen otras opciones. La "democratización" de los abortos en Chile –y en Latinoamérica- tuvo que ver con el desarrollo de una pastilla: el misoprostol o misotrol. La pastilla "mágica" El misoprostol es reconocido mundialmente como un medicamento ginecológico, pero en Chile está autorizado oficialmente para fines gastronterológicos y sólo se autoriza su venta intrahospitalaria. En teoría. Pero los médicos también lo recetan para otros casos. "Los hospitales y las clínicas lo usan para las indicaciones de ginecología obstetricia. Es tremendamente útil para inducir un parto de término y el manejo de hemorragia post parto", le dice a BBC Mundo el doctor Omar Nazzal, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología. Pero también puede tener un uso abortivo. Vía oral, sublingual o vaginal es bastante efectivo para interrumpir embarazos dentro del primer trimestre de gestación. Su introducción provocó un giro radical: las mujeres no necesitan asistencia de terceras personas para abortar. Derechos de autor de la imagenTHINKSTOCK Image caption Los médicos creen que el uso de misoprostol ha hecho caer la cifra de abortos sépticos que llegaban infectados al hospital. Autosuministrarse la dosis correcta del fármaco dentro de las primeras 12 semanas de embarazo es suficiente para un aborto "limpio" en menos de 24 horas, explican los expertos. "Vacía el contenido uterino sin riesgo de rotura, infección o quemaduras. Es una pastilla que además no tiene secuelas", de ser administrada correctamente, le cuenta a BBC Mundo Anita Román, presidenta del Colegio de Matronas de Chile. En Chile se consigue de manera clandestina, ya sea en el mercado negro o encargándolo en línea a otros países. Según la investigación liderada por Casas, el fármaco fluctúa en el mercado negro entre los US$65 y US$200 y su acceso está controlado por "verdaderas mafias". El misoprostol vacía el contenido uterino sin riesgo de rotura, infección o quemaduras. Es una pastilla que además no tiene secuelas Anita Román, presidenta del Colegio de Matronas de Chile. También hay mujeres que las compran en internet o que contactan ONGs internacionales que se las hacen llegar sin costo. A pesar de que de ser administrada correctamente es una de las formas más seguras para abortar, existen riesgos, generalmente ligados a dosis erróneas que provocan hemorragias que pueden derivar en histerectomías o incluso en la muerte de la madre. Cuando su aplicación abortiva es ilegal, muchas mujeres buscan indicaciones a través de internet para autosuministrarlo, las cuales no siempre son confiables. Román cuenta que recibió una consulta de una mujer a la cual le habían recomendado el suministro de 16 pastillas. "¡Casi la dosis de un elefante en una mujer que no pesa 60 kilos!", cuenta la matrona. Una de las entrevistadas en la investigación de Casas ayudó a una adolescente de 16 años, de familia "muy conservadora", a utilizar misoprostol. Pero la joven mintió sobre las semanas de embarazo: dijo que tenía de seis a ocho cuando en realidad tenía 14, cuando ya no es recomendable el uso del fármaco. "La niña se encerró en el baño y cuando entró la entrevistada la encontró sentada, con el feto colgando", relata el informe. Sondas, ramas de apio y detergente Derechos de autor de la imagenTHINKSTOCK Image caption Aunque han disminuido considerablemente, las formas más rudimentarias de detener embarazos aún existen. Con la aparición del misoprostol hace unos 14 años, "en toda Latinoamérica se produce un descenso de los abortos sépticos o infectados cuando estos eran provocados por maniobras externas", explica Ramiro Molina, ginecólogo infantojuvenil y profesor de la Universidad de Chile quien ha estudiado el tema por décadas. Según Molina, el misoprostol fue prácticamente el fin de los "aborteros". Sin embargo, todavía se ven abortos rudimentarios, especialmente en lugares rurales, asegura Román, como la introducción de ramas de apio o palillos por la vagina, sondas o lavados con detergente. En el estudio de Casas cinco entrevistadas contaron haberse sometido a procedimientos de raspado o aspiración sin anestesia. "Es violento que por ser pobre uno vaya al matadero", aseguró otra entrevistada cuya amiga con recursos pudo realizar un aborto seguro, a diferencia de ella. Cifras negras Con el aborto tipificado como un delito que penaliza a la madre y al médico es imposible contar con cifras reales sobre el tema. Según un estudio de FLACSO de 2010, un 64% de la población chilena estaba de acuerdo con el aborto en caso de riesgo de la vida de la madre o malformación fetal y un 67% en caso de violación. La aprobación caía drásticamente a 15% en abortos "por el deseo de la mujer". Según datos del doctor Molina, basados en cifras del Ministerio de Salud, de un promedio anual de 33.500 egresos hospitalarios por aborto (considerando espontáneos, por embarazos tubáricos, etc.), cerca de un 35% fue catalogado como "otro aborto" o "no especificado". Esto implica "un diagnóstico que seguramente encubre el aborto clandestino. Es decir, mujeres con complicaciones de aborto provocado o farmacológico" que derivaron en la urgencia de una clínica u hospital. Pero "la mayoría de los abortos en Chile nunca van a llegar a un hospital", asegura Casas. Asumir que los abortos provocados se limitan a ese número "es absurdo", dice. Molina coincide. Considerando el porcentaje de abortos que no se registran, el experto en salud pública calcula que en Chile se hacen entre 134.000 y 150.000 abortos al año. Sin embargo, advierte que las cifras son estimativas. "Como es ilegal, es muy difícil hacer el cálculo. Es más bien una cifra académica", asegura. Según la Encuesta Nacional 2014 del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales de la UDP, el 70% de los consultados estuvo de acuerdo con despenalizar el aborto en Chile en caso de que la vida de la madre esté en peligro, 67,8% en caso de inviabilidad del feto y 61,9% en caso de que el embarazo sea resultado de una violación. La aprobación cae a 26,7% “si una mujer no desea tener un hijo”. En 2010, otro estudio de FLACSO arrojó que un 64% estaba de acuerdo con el aborto en caso de riesgo de la vida de la madre o malformación fetal y un 67% en caso de violación. La cifra caía a 15% en abortos "por el deseo de la mujer".

domingo, 2 de septiembre de 2018

Aborto en Argentina - Wikipedia, la enciclopedia libre

Aborto en Argentina - Wikipedia, la enciclopedia libre Esto es lo mejor, comprobable, de lujo, el lugar y la atención con médicos muy conocidos, matriculados, con mucha experiencia, muy recomendable. Consultá tu tratamiento personalizado, según tus semanas de gestación, tu única solución seria y confiable para tu caso en Argentina. Médicos serios y responsables, no dudes en consultarlos, te recomiendo una clínica muy buena, no vas a tener inconvenientes, escribe a atrasomenstrual@yahoo . com.ar o también podes llamar al teléfono 011 15 59 26 97 99

¿Sabías que el aborto es legal en Argentina por causales? -

¿Sabías que el aborto es legal en Argentina por causales? - Esto es lo mejor, comprobable, de lujo, el lugar y la atención con médicos muy conocidos, matriculados, con mucha experiencia, muy recomendable. Consultá tu tratamiento personalizado, según tus semanas de gestación, tu única solución seria y confiable para tu caso en Argentina. Médicos serios y responsables, no dudes en consultarlos, te recomiendo una clínica muy buena, no vas a tener inconvenientes, escribe a atrasomenstrual@yahoo . com.ar o también podes llamar al teléfono 011 15 59 26 97 99